Nadie dijo que tener Pewos fuese algo simple… De hecho, lo más difícil de todo es que ellos viven menos que nosotros.

Eutanasia (del griego eu” y “thanatos, que significa ‘buena muerte’) es la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente desahuciado, con o sin su consentimiento (como es el caso del coma), con la intención de evitar sufrimiento y dolor. La eutanasia está asociada al final de la vida sin sufrimiento.

Esa palabra siempre hace que se me aprete el estómago. Es un regalo para los peludos y una maldición para los humanos tener el poder de decidir por el dolor de otros. Sin embargo hay 5 cosas que debes saber, desde el punto de vista VETERINARIO.

1.- LLORAR ESTÁ BIEN: Las personas siempre se disculpan cuando lloran por sus pewos, sea cuando está pasando por una simple revisión y lo ve sufrir… o cuando llega el momento de la eutanasia. Me gustaría que sepas que LO ENTIENDO. La mayoría de los que trabajamos y tenemos animales sabemos lo que es ver a los que amas sufrir.
Cuando a mi perro le pasa algo, se me olvida gran parte de mi profesionalismo, me angustio, pierdo el sentido común y me vuelvo un humano más..
Cuando te veo llorar por tu pewo, lo único que siento por tí es un GRAN RESPETO. Respeto por el amor que se tienen hace años, por el cuidado y por preocuparte. Te respeto por tomar las decisiones difíciles y por ser valiente. Te respeto por estar en tus zapatos, frente al peludo que amas intentando demostrarle que estás bien.

2.- COMPARTE ESOS ÚLTIMOS MOMENTOS, si es que puedes:
Una de las cosas más difíciles es el momento del adios, tanto para los humanos como para los pewos. Trabajando en clínica una de las cosas más terribles que tengo que hacer es acompañar y amar en sus últimos minutos a un peludo que se siente abandonado.
Cuando tu te quedas con él, yo me puedo concentrar en mi trabajo e intento aislar el dolor que me produce ver esto.
MÁS IMPORTANTE AÚN: Es por el bienestar de tu pequeño: La consulta veterinaria nunca ha sido un buen lugar para ellos, entonces estar solo en un lugar que huele, se siente y se ve diferente puede ser muy aterrador.
Sólo, con personas mirándolo y haciéndole cosas… Las cosas no van bien.
No dejes que experimente el TERROR de estar solo, sintiéndose mal… sin tus tiernas palabras.
Ayuda a que su último recuerdo sea acompañado con la persona que más aman, con tu voz en el oído diciéndole que lo amas y que está bien…
Recuerdo cuando era un niño, me aterraban los doctores! Pero me sentía mucho más seguro cuando estaba mi madre conmigo y ella me abrazaba…
Así es como lo sienten los pewos. Si encuentras la fuerza para estar ahí, POR FAVOR, quédate con él. Deja que tu amor, tus caricias, tu olor, tu voz, tu COMPAÑÍA… sea su última experiencia en este mundo.

3.- NO LE SAQUES SU COLLAR:
Una de las cosas más triste que he visto durante las eutanasias, es cuando sus humanos le sacan el collar mientras se mantiene despierto.
Para muchos animales, el collar es parte suya. Lo han tenido toda su vida y las veces que se lo sacan no es para nada bueno: un baño, un accidente, operaciones o algo terrible.
Sacarles el collar puede estar asociado a sentimientos negativos como ansiedad o miedo.
Si quieres que se mantenga cómodo, no hagas cambios drásticos antes de la eutanasia. Mantenlo como siempre, por su COMODIDAD y TRANQUILIDAD.

4.- CELÉBRALO EN VIDA:
Que el último día sea una celebración! Dale las comidas que más le gusten, cuenta sus historias, rie y llora al mismo tiempo
Rodéate de sus juguetes y acuéstate con él en su cama. Está bien llorar, también está bien celebrar el tiempo que han pasado juntos.
Me encanta cuando me dicen que han estado en la playa antes de venir a eutanasia, que sea el peor día de TÚ vida no significa que tenga que ser el de tu pewo también. Dale la oportunidad de disfrutar la vida con las cosas que sabes que ama… Mientras más celebres su vida, no importa si fue mucho o poco el tiempo que compartió contigo, menos sufrimiento te llevarás.
Está bien llorar en frente de tu pewo, decirle que lo extrañarás como a nadie en este mundo, que es todo para tí y que se volverán a ver…. Déjale claro que estás AHÍ PARA ÉL.
Te aseguro que tu pewo te ha visto peor (sin que tu lo sepas) y en esos momentos se ha dado cuanta lo frágil que es su humano.
CELEBRA. No importa lo triste que estés. Celebra su vida. No hará que su eutanasia te duela menos, pero recordarás que le diste su mejor último día en este mundo.

5.- PREPÁRATE:
Este momento es EXCLUSIVAMENTE sobre tú y tu pewo. Para que eso ocurra, muchas cosas se deben conversar antes.
Primero, que te expliquen el proceso de la eutanasia: si es posible habla con tu veterinario ANTES de ir a la consulta para que te explique paso a paso que es lo que va a ocurrir, para que puedas estar preparado.
Pregunta todo lo que necesites hasta que te sientas cómodo con la información y el proceso.
Segundo: Intenta dejar algunos temas cerrados antes de ir: el proceso de entierro o cremación, lo que harás después, y las facturas.
Es muy doloroso pensar en esas cosas mientras tu pewo sigue vivo, pero en el momento que se vaya estarás tan adolorido que no podrás pensar.

Cada eutanasia es distinta: algunas son planeadas, algunas son decisiones del momento…
Unas ocurren en la comodidad y calidez de tu casa, otras en una fria sala de la consulta veterinaria.

Lo importante… Es que es una decisión difícil que nos demuestra lo egoísta que somos…. No dejemos que la compañía de nuestros pewos sea más importante que su bienestar y si les podemos ahorrar un dolor terrible… Hay que hacerlo. Ellos no nos dejarían sufrir ni un segundo a nosotros

error: Pewo que ladra no muerde!